quinta-feira, 8 de agosto de 2019

SÍSIFO SIN EMBARGO








Es triste que el destino de un hombre sea Sísifo,

que hayamos de llevar sobre los hombros

la misma piedra siempre, que parece

ya nuestro pensamiento, y tropecemos

en ella tantas veces como vidas

quisiéramos tener y sin embargo.


Es triste trepar riscos cargados de razón

y dejarla caer al alcanzar la cumbre

para después volver al mismo error

un día y otro, como el alma al vicio,

condenados a ser, sedientos, quienes somos:

quienes quisimos ser y sin embargo.


Es triste repetirse como la misma historia,

dar vueltas a la noria, día y noche,

moliendo una manera de ser y de mirar

que te lleva a sufrir y a hacer sufrir.


Llevo mi piedra en mí, mi pensamiento,

y dentro yo, esperando ser tallado,

esculpido, salvado y sin embargo.




Juan Vicente Piqueras

in, Adverbios de lugar






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